Por qué importa cómo se ejecuta una copia
Hacer una copia de seguridad completa de todos los datos cada vez que se ejecuta el backup sería, en teoría, la opción más segura: cada copia sería autosuficiente e independiente de las demás. En la práctica, con volúmenes de datos que crecen cada año, copiar todo continuamente exige demasiado tiempo, demasiado ancho de banda y demasiado espacio de almacenamiento, incluso para empresas medianas.
Por eso existen tres estrategias distintas para decidir qué se copia en cada ejecución del backup: la copia completa, la incremental y la diferencial. Ninguna es superior a las demás en abstracto; cada una resuelve mejor un problema distinto, y la mayoría de las políticas de backup profesionales combinan las tres dentro de un mismo ciclo.
Copia completa (full backup)
Una copia completa duplica absolutamente todos los datos seleccionados, sin importar si han cambiado o no desde la última copia. Es la más sencilla de entender y también la más fácil de restaurar, porque toda la información necesaria está contenida en un único conjunto de archivos: no hace falta combinar varias copias para reconstruir el estado final de los datos.
Su inconveniente principal es el coste: cada copia completa consume tanto espacio de almacenamiento como el volumen total de datos protegidos, y su ejecución puede tardar horas en conjuntos de datos grandes, con el consiguiente impacto en el rendimiento de los sistemas de producción durante la ventana de copia. Por eso rara vez se ejecuta a diario en entornos con mucho volumen de datos; suele reservarse como punto de partida semanal o mensual del ciclo de backup.
Copia incremental
Una copia incremental solo guarda los datos que han cambiado desde la última copia realizada, sea esta completa o incremental. Es la estrategia más eficiente en tiempo y en espacio: cada ejecución es rápida y ocupa poco, porque solo se procesan las diferencias más recientes.
El coste de esta eficiencia aparece en el momento de restaurar. Para reconstruir el estado completo de los datos hace falta partir de la última copia completa y aplicar, en orden, todas las copias incrementales generadas desde entonces. Si una de esas copias intermedias está dañada o falta, la cadena se rompe y la restauración puede no llegar al punto deseado, lo que obliga a una gestión y verificación cuidadosas de toda la cadena.
Copia diferencial
Una copia diferencial guarda todos los cambios producidos desde la última copia completa, no desde la última copia de cualquier tipo. Esto significa que cada copia diferencial va creciendo de tamaño a medida que pasan los días desde la última copia completa, porque acumula todos los cambios de ese periodo en un único conjunto.
A cambio, la restauración es más sencilla que con incrementales: solo se necesitan dos piezas, la última copia completa y la última copia diferencial, sin tener que recorrer una cadena larga de copias intermedias. Es un punto intermedio razonable entre la rapidez de la incremental y la sencillez de restauración de la completa.
Comparativa rápida entre las tres estrategias
Elegido el tipo de copia adecuado para cada capa del sistema, conviene tener presente cómo se comportan en los tres factores que más importan en la operación diaria: tiempo de ejecución, espacio ocupado y complejidad de la restauración.
- Copia completa: mayor tiempo y espacio, restauración más simple y rápida porque no depende de otras copias.
- Copia incremental: menor tiempo y espacio por ejecución, restauración más lenta y dependiente de toda la cadena de copias.
- Copia diferencial: tiempo y espacio intermedios y crecientes, restauración sencilla con solo dos copias necesarias.
- Estrategia mixta habitual: una copia completa semanal combinada con incrementales o diferenciales diarias durante el resto de la semana.
Cómo elegir la combinación adecuada
La decisión depende de tres variables del negocio, más que de preferencias técnicas: cuánto tiempo de inactividad puede asumir la empresa al restaurar (RTO), cuánta información puede permitirse perder (RPO) y qué capacidad de almacenamiento y de red hay disponible para ejecutar las copias sin afectar a la operación diaria.
En sistemas con mucho volumen de datos y ventanas de copia reducidas, como bases de datos transaccionales, la combinación de una copia completa periódica con incrementales frecuentes suele ser la más habitual, apoyada en herramientas que gestionan automáticamente la cadena y verifican su integridad. En sistemas más pequeños o con menos cambios diarios, una copia completa semanal con diferenciales diarias simplifica la operación sin penalizar demasiado el almacenamiento.
Sea cual sea la combinación elegida, el factor que realmente determina si el backup sirve en una emergencia no es el tipo de copia, sino si se ha comprobado que la cadena completa —completa más incrementales o diferenciales— se puede restaurar de principio a fin dentro de los tiempos que el negocio necesita.